









Sin hipoteca, sin recibo de la luz, ni del gas, ni del agua,...y con unos inquilinos que no dan ni un ruido.
La abuela de mi mamá tenía una gran casa de muñecas y le volvía loca, cuando encontró estas fotos en el N.Y. Times, se la recordó y aquí os las dejamos.

.jpg)







.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)

.jpg)
.jpg)

.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)




